Acosol es la responsable de la gestión del ciclo integral del agua, un proceso esencial que garantiza el abastecimiento, saneamiento, depuración y reutilización de este recurso vital en la Costa del Sol Occidental. Nuestra actividad abarca todas las fases necesarias para asegurar que el agua llegue en óptimas condiciones a la población y que, una vez utilizada, sea tratada de forma eficiente y responsable antes de su devolución al medio natural o su reutilización.
El ciclo comienza con la captación y el abastecimiento de agua potable, donde trabajamos para garantizar un suministro continuo, seguro y de calidad. Posteriormente, gestionamos el saneamiento mediante la recogida y transporte de aguas residuales, evitando impactos negativos en el entorno y protegiendo la salud pública.
Una de nuestras funciones clave es la depuración, donde aplicamos tratamientos avanzados para eliminar contaminantes y asegurar que el agua tratada cumpla con los estándares ambientales más exigentes. En este proceso, apostamos por la innovación y la mejora constante de nuestras infraestructuras, optimizando el uso de recursos y reduciendo el consumo energético.
Además, impulsamos la regeneración y reutilización del agua depurada, destinándola principalmente al riego y otros usos no potables. Este enfoque permite cerrar el ciclo del agua, reducir la presión sobre los recursos naturales y fomentar un modelo basado en la economía circular y la sostenibilidad. De hecho, los campos de golf de la Costa del Sol Occidental se riegan con agua regenerada desde hace más de 20 años.
Nuestro trabajo se desarrolla con un firme compromiso con el medioambiente, incorporando criterios de eficiencia energética, reducción de emisiones y protección de los ecosistemas. A través de la gestión responsable del agua, contribuimos al desarrollo sostenible del territorio y a la conservación de un recurso imprescindible para la vida y el futuro de la Costa del Sol.
El ciclo integral del agua consiste en la captación, potabilización, distribución y suministro de agua potable y, posteriormente, en la depuración y regeneración del agua previamente usada. Es decir, el viaje completo del agua desde que se capta y potabiliza hasta que se devuelve al mar una vez usada y limpia o se reutiliza para el riego y otros usos posibles.
Esquemáticamente el ciclo integral del agua sería:
El agua pasa por filtros que retienen impurezas pequeñas y restos de partículas.